Anthropic crece, pero ya no al ritmo del trimestre anterior. La cifra que presentó a inversores es enorme y a la vez inquieta: cerca de una salida a bolsa en noviembre, la desaceleración pesa más que el número.
Cuánto ingresó Anthropic en el tercer trimestre
Anthropic presentó a posibles inversores las cuentas de su tercer trimestre en una reunión privada en San Francisco, según varios medios estadounidenses. La cifra central: 16.800 millones de dólares de ingresos entre julio y septiembre. Es más de 3,6 veces todo lo que la compañía facturó en 2025 y un salto de cerca del 45 % respecto al trimestre anterior.
El dato que preocupa está en esa misma frase. En el segundo trimestre, la demanda de Claude Code, la herramienta de programación de la empresa, había empujado los ingresos más de un 140 % sobre el trimestre previo. Ahora el crecimiento se ha moderado con claridad. Esa frenada es la que los inversores miraron con lupa.
¿Por qué importa tanto el ritmo y no solo el número? Una empresa que crece rápido y de pronto se enfría cambia la forma en que el mercado la valora. La cifra es enorme. La trayectoria, menos.
Anthropic atribuye parte del enfriamiento al verano, una estación en la que la gente trabaja menos y consume menos tokens. La otra razón que maneja la compañía es la competencia: OpenAI lanzó en septiembre Astra, y Anthropic respondió solo a finales de ese mes con Opus 5.5. Hubo semanas en las que el rival nuevo ocupó el espacio que Anthropic aspiraba a llenar.
Por qué la rentabilidad cambia el relato
Hay una parte menos llamativa y más importante. Según The Information, Anthropic registró un margen operativo ajustado de alrededor del 11 %, el segundo trimestre consecutivo con rentabilidad ajustada. El Financial Times añade que la compañía tiene flujo de caja positivo y que en el tercer trimestre generó 1,70 dólares de ingresos por cada dólar gastado en cómputo.
Ese 11 % exige una aclaración. No es el margen que sale en una cuenta de resultados al uso: deja fuera costes grandes como la retribución en acciones. Aun así, el mensaje que la compañía quiere transmitir es que entrenar y servir modelos de lenguaje puede dar dinero, algo que durante años se ha puesto en duda.
La lectura de fondo es clara. Si un laboratorio de primera línea empieza a cubrir sus costes, la pregunta sobre si el negocio de la IA aguanta deja de ser teórica. Quedan incógnitas, desde luego, como el coste del entrenamiento y los salarios del sector, o el riesgo de que los modelos abiertos le coman terreno a los cerrados.
La destilación y por qué le va a restar ingresos
Anthropic calcula que entre el 5 % y el 7 % de sus ingresos viene de la destilación. La palabra suena técnica, pero describe algo concreto: otras empresas usan la IA de Anthropic para extraer información sobre cómo funciona y entrenar sus propios modelos con ese atajo. La compañía ha acusado varias veces a laboratorios de IA de copiar sus modelos por esta vía.
La paradoja es evidente. Anthropic ya desplegó medidas eficaces contra esa práctica. Eso deja la pregunta de por qué dedicó tanto esfuerzo a presionar contra la destilación si tenía herramientas para frenarla. Lo que importa para las cuentas: ahora que bloquea esa vía, el ingreso asociado va a caer y va a restar en el trimestre en curso, según reconoció la compañía a los inversores. A cambio, debería proteger la ventaja de Claude frente a rivales que antes igualaban su calidad copiando.
La salida a bolsa de noviembre y el precio que se juega
La empresa planea salir a bolsa en noviembre, antes de Acción de Gracias, según The Information. Será la prueba más grande hasta ahora del apetito inversor por la ola de la IA. La valoración privada de Anthropic saltó a 965.000 millones de dólares en mayo, frente a menos de 20.000 millones solo dos años antes. Algunos banqueros llegaron a hablar de una salida de dos billones.
Los números presentados, sin embargo, decepcionaron a parte de los interesados. Varios esperan ahora que los asesores bajen las expectativas de valoración por debajo de 1,5 billones, sobre todo porque la compañía no habló de su ritmo anualizado en septiembre ni dio previsiones para todo el año. El contexto tampoco ayuda. Inflación alta, coste de la deuda al alza y una opinión pública cada vez más recelosa con la IA.
Qué mirar a partir de ahora
Las cuentas que importan son las del trimestre en curso, donde se verá de verdad cuánto pesa la caída de los ingresos por destilación y cómo responde la demanda al empuje de Astra. La fecha de noviembre marca el plazo: si el mercado sigue frío, la valoración que Anthropic consiga en la salida dirá más sobre el estado real del sector que cualquier cifra trimestral.






